Un panorama de los proyectos Kolping en México: Ya sea en el curso de barista en Ciudad de México o en los cafetales de Veracruz, Kolping no solo apoya a jóvenes y pequeños agricultores en el aprendizaje de oficios y en la adquisición de conocimientos, sino que también los acompaña en el camino hacia la independencia económica. En las propuestas de formación vinculadas a la práctica y en la aplicación de métodos de cultivo sustentables se evidencia cómo interactúan de modo fructífero la educación, la concientización ambiental y el espíritu empresarial. A fines de julio, la encargada de proyectos Katharina Hager visitó algunos proyectos en México.
En Ciudad de México, Katharina Hager visitó a los aprendices del Centro de Formación Kolping Santa Ana. En el curso de barista, se estaban practicando entrevistas laborales. Porque eso es lo que distingue a Kolping: aquí, los jóvenes no solo aprenden el oficio, sino que también se preparan para la búsqueda de empleo.
Como ejercicio, se trabajó con un juego de roles. Los visitantes pudieron observar cómo funciona esto exactamente: “Nos integraron espontáneamente y tuvimos que realizar entrevistas de trabajo como si fuéramos la gerencia de un café”, relata Katharina Hager. En el curso de panadería, la encargada de proyecto pudo apreciar otro test práctico. «Los estudiantes hornean todos los días. Luego pueden llevarse los productos horneados a sus casas, pero con la condición de que los destinen a la venta. Así los aprendices ya van generando ingresos y comienzan a darse una idea de cómo se vende», explica Katharina Hager.
Prueba práctica estrategia de ventas
Porque no se trata solo de adquirir las habilidades del oficio, sino también de saber a qué precio y en qué lugares se pueden vender los productos. Cuando finalizan los cursos, los egresados Kolping tienen muy buenas posibilidades. Una encuesta reveló que el 90 % encontró una ocupación luego del curso. Consiguen un empleo o se independizan; algunos continúan su formación, retomando estudios universitarios o capacitaciones (previamente interrumpidas).
En el estado de Veracruz, 15 miembros Kolping forman parte de la cooperativa de café Uckam. Cuentan que están mejorando sus ganancias, porque ya se encuentran en condiciones de procesar ellos mismos su cosecha. Gracias a donaciones, pudieron adquirir una máquina de despulpado y clasificación, así como una tostadora. Los granos procesados y refinados se venden en su mayor parte a una organización comprometida con la economía justa y solidaria. Una característica especial del cultivo en esta cooperativa es que las plantas de café crecen mediante un sistema de cultivo ecológico (sistemas agroforestales biodiversos). Esto quiere decir que crecen a la sombra de diversos árboles y arbustos que no solo proporcionan sombra, sino también frutos y madera, mientras contribuyen además a la biodiversidad. Además, también se crían abejas para producir miel.
Los cafeteros cultivan de forma sostenible y tienen éxito
Los miembros Kolping de la cooperativa son muy creativos y además han ideado otros proyectos para generar ingresos: no solo comercializan café y miel, sino también un fertilizante orgánico que ellos mismos producen. La cooperativa también ofrece breves paseos guiados por las plantaciones de café para turistas. Pero eso no es todo: pronto algunos miembros continuarán capacitándose para aprender qué otros productos pueden elaborarse a partir de la cera y la miel de las abejas, con el fin de comercializarlos luego también.












